El Lenguaje.
El lenguaje ha sido considerado de suma importancia en el
proceso de comunicación del ser humano, razón por la cual muchos de los grandes
filósofos lo consideran como una de las características esenciales del ser
humano, uno de ellos fue Aristóteles, pero no fue sino hasta en el siglo XX
cuando se da un denominado “giro lingüístico” de la filosofía, es precisamente
en este giro que toma el lenguaje dentro de la filosofía cuando en realidad
este se ve revalorizado profundamente y se le considera imprescindible al
momento de filosofar.
Appel uno de los principales exponentes del Pragmatismo
considera que la diferencia del siglo XX con los anteriores es que el lenguaje deja de ser tratado como un
objeto de la filosofía y por primera vez se tiene en cuenta como una condición
de posibilidad de la filosofía.
Estas posiciones nos hablan de la radical importancia del lenguaje
en la vida humana y nos hace comprender que no estamos ante un mero instrumento
que el hombre puede tomar y dejar como quien usa una herramienta, es decir
estamos ante una concepción que le brinda real importancia al lenguaje y como
parte indispensable del ser humano, precisamente es algo que identifica al ser.
El lenguaje nos precede y nos influye, determina nuestro modo de ver el mundo y
nuestro pensamiento, modula nuestras relaciones con los demás y con nosotros
mismos, además de tener una cierta vida propia e independiente: las lenguas, en
efecto, de modo misterioso pero real, crean sus propias leyes y subsisten por
si mismas como resultado de una tarea colectica imposible de trazar en sus
detalles.
EL LENGUAJE ANIMAL Y EL LENGUAJE HUMANO
Es de suma importancia entender la diferencia entre estos
tipos de lenguaje, ya que si entendemos que el lenguaje permite del desarrollo de
la comunicación con otros seres de la misma especia, acorde claro al mismo
código lingüístico, también debemos entender que existen características propias de cada uno,
ya que en el caso del ser humano posee un nivel de raciocinio que los animales
no tienen, esta podría ser una diferencia importante en estos dos tipos de
lenguaje.
a)
Los experimentos con chimpancés
Se realizaron ciertos experimentos mediante el
adiestramiento de chimpancés para comprobar si estos mediante adiestramiento se
podían comunicar de modo similar a los humanos, sin embargo estos experimentos
demostraron que eso no es posible por lo tanto la comparación del lenguaje
animal con el humano demuestra que este último es exclusivo de nuestra especie,
de igual manera con estos experimentos se demostró que en este caso el ser
humano posee un aparato fonológico que le permite hablar, cosa que por el
contrario los animales no poseen por lo cual les es imposible la articulación
de palabras, esto demuestra también que
requiere de un nivel de raciocinio que los animales en este caso los
chimpancés, no poseen.
b)
Características del lenguaje humano
Karl Jaspers establece que el lenguaje no es la simple emisión de sonidos
sin ninguna intención, sino que este tiene un objeto y significado, considera que
gracias al lenguaje los sonidos dejan de ser sonidos para convertirse en
fonemas, útiles en el proceso de comunicación producto de la utilización del
lenguaje.
Sin embargo existen ciertas características que distingue el
lenguaje humano del lenguaje animal, entre estas podemos mencionar:
Productividad y
creatividad
El lenguaje humano posee esta característica que el animal
no posee, ya que el humano puede producir nuevas palabras o creaciones a partir
del uso del lenguaje, es decir, está sujeto a la creatividad del ser humano,
mientras que el lenguaje animal es un sistema cerrado en el cual existe un
repertorio de elementos fijos y limitado.
Estructura dual
Esto está ligado a la capacidad pensante del ser humano,
esto es así, ya que el lenguaje humano está organizado en palabras, las cuales
a la misma vez están constituidas por fonemas que es la unidad estructural de
las mismas, mientras que en el lenguaje animal esta dualidad estructural no
existe.
Referencia simbólica
convencional:
La mayoría de palabras en el lenguaje humano poseen un
significado convencional y poseemos una imagen mental de la misma, aunque esta imagen
puede variar y no es exclusiva para cada palabra, esta es una capacidad que los
animales tampoco poseen.
Desplazamiento:
Los hombres podemos usar el lenguaje para hablar de suceso u
objetos remotos en el tiempo y en el espacio. Algo que ningún animal puede
hacer.
Formación y
transmisión cultural:
El lenguaje humano se transmite de generación en generación
y por lo cual cobra sentido en la colectividad del mismo, es decir, el lenguaje
toma ciertas características culturales según el ámbito en el cual el individuo
se maneje, de hecho el lenguaje es un proceso que comienza al nacer, se
enriquece conforme la persona crece, de manera diferente el lenguaje animal no
es nada comparado con este proceso del lenguaje humano.
2. Pensamiento y Lenguaje
a)
El pensamiento depende del lenguaje:
determinismo y relativismo lingüístico
Algunos psicólogos, entre ellos
Sapir y Whorf han mantenido que el pensamiento depende del lenguaje, lo que se
le denomina “determinismo lingüístico”, una derivación de este es el denominado
“relativismo lingüístico” el cual afirma que lenguajes diferentes conducen a
visiones del mundo diferentes.
Este relativismo lingüístico se
basa en que el lenguaje es previo a los individuos, un ejemplo de ello es que
cuando nace el niño, se introduce en un mundo cultural preexistente, por lo
tanto de igual manera aprende un lenguaje ya establecido y que va de generación
en generación.
El determinismo, en definitiva,
basado en estos hechos, afirma que las estructuras lingüísticas determinan los
mecanismos de pensamiento, es decir, que el lenguaje prima sobre el pensamiento,
y el relativismo saca como consecuencia que, puesto que hay lenguajes diversos,
la estructura mental de las personas es diversa y depende el mundo lingüístico
en el que habita.
b)
La identidad entre pensamiento y lenguaje:
J. B. Watson
Watson definió que el pensamiento
es el lenguaje que nos dirigimos a nosotros mismos, es decir, una especia de
comunicación interna, de igual manera identifico pensamientos y lenguaje y
acabó por reducir este último a una serie de comportamientos motóricos y
fisiológicos controlables, esta teoría eliminaba por lo tanto la estrecha
relación del pensamiento con el lenguaje, llegando a incluso considerar que
aquellos que fisiológicamente no pudiesen hablar, tampoco podrían pensar.
c)
El lenguaje depende del pensamiento
El principal exponente de esta
postura es Piaget el cual llego a la conclusión de que las estructuras
intelectuales eran previas y más radicales que las lingüísticas. Esto
precisamente se refleja en el niño, el cual desarrolla primero sus capacidades
intelectuales y va adaptando posteriormente su nivel lingüístico a su nivel
intelectual.
d)
Primacía relativa del pensamiento
La Inteligencia por las razones
ya mencionadas, es superior y primaria
con respecto al lenguaje pero este influye de manera muy notable en la
estructura intelectual de las personas. Influye desde el mismo nacimiento
marcando la orientación intelectual del sujeto
porque, si bien el relativismo cultural en su versión extrema no es
cierto, si lo es en su versión moderada.
Las palabras son como una maquinaria de nuestro pensamiento y, si esa
maquinaria es defectuosa o tosca, el pensamiento se verá limitado, aunque
seguirá teniendo existencia propia. Si no logro objetivar mi conocimiento en
palabras, mi mente se retrasara o se detendrá porque, si bien los conceptos
preceden inicialmente de las cosas y se formula en palabras, también sucede el
proceso inverso: las cosas me ayudan a establecer conceptos, a delimitar sus
contarnos y a establecer su fisonomía, y las frases y el lenguaje me obligan a determinar
las relaciones que existen entre ellos.
Lo principal es la inteligencia
de la persona. Sin ella el proceso de mediación con lo real que efectúa el
lenguaje no tendría ningún sentido.
En definitiva hay una primacía
esencial y temporal de la inteligencia en relación al lenguaje pero este, a su
vez, influye de muchas manera y muy importantes en la formación de la mente y
en el desarrollo de la inteligencia.
3. El lenguaje como acción
a)
Hacer cosas con palabras
El lenguaje es fundamentalmente,
un modo de relación interpersonal, las lenguas son sistemas de comunicación,
modos de interrelación lingüísticos que permiten a los sujetos a intercambiar
sus experiencias, sus afectos y sus conocimientos. Solo en este preciso marco
es posible comprender a fondo que significa el lenguaje y como y porque tiene
determinadas reglas y estructuras.
Wittgenstein inicio el camino
para entender que el lenguaje es un sistema con reglas compartidas y que tiene
sentido a partir de las relaciones interpersonales que es a través de las
cuales el lenguaje se perfecciona.
En esta misma línea otros autores
desarrollaron lo que se considera la moderna pragmática lingüística. La
pragmática se caracteriza, fundamentalmente, porque se interesa por el uso del
lenguaje y no por su significado, como hace la semántica. Lo que le importa a
la pragmática es como se emplean las palabras. Y aunque esto depende
evidentemente de lo que significan, la
aportación principal de la pragmática moderna consiste en indicar que esta
relación no es unidireccional (la del significado al uso) ni trivial. Lo que
afirma, en otros términos, es que no existe una separación estricta entre
pragmática y semántica ya que el significado de las palabras depende en buena
medida de su uso. El estudio del lenguaje solo puede ser acabado y comprensible
si se realiza en el marco de la acción comunicativa.
b)
Principales representantes del pragmatismo lingüístico:
Austin, Searle, Grice.
J. L. Austin ha sido el primer filósofo
del lenguaje que se ha enfrentado seriamente con la cuestión de la acción. Su
principal intuición ha sido que el lenguaje no es meramente descriptivo sino
también realizativo, es decir, que, al hablar, no solamente describimos cosas,
sino que también las hacemos. Austin elaboro su clasificación de los elementos
del acto lingüístico.
El acto locutivo es el que
realizamos por el hecho de decir algo (emitimos sonidos y secuencias de
palabras con un significado). El acto ilocutivo es lo que hacemos por el hecho
de decir algo; con una determinada secuencia de palabras, por ejemplo, puedo
personar, aconsejar, sugerir, ordenar, etc. Por último, el acto perlocutivo es
el que se realiza por haber dicho algo y se refiere, fundamentalmente, a las
consecuencias. Ordenar, por ejemplo, sería un acto ilocutivo mientras que
persuadir seria perlocutivo porque se refiere a los efectos sobre el sujeto.
John Searle, discípulo de Austin,
una de las principales aportaciones de Searle ha sido su clasificación de los
actos de habla que supone una aportación importante a la cuestión de las funciones del lenguaje.
Su clasificación es la siguiente:
·
Actos representativos: convencer al hablante de
que algo es de un determinado modo.
·
Actos directivos: intentar que el oyente haga
algo: ordenar, sugerir.
·
Actos compromisorios: comprometer al hablante en
una conducta futura.
·
Actos expresivos: expresar el estado psicológico
del hablante: agradecer, disculpar y felicitar.
·
Actos declarativos: modificar una situación
creando una nueva: “cesar”, “dimitir”, “casar”, etc.
Por ultimo hay que mencionar los
estudios de H. P. Grice, que suponen un paso más en esta línea de investigación
y conducen hacia lo que se podría denominar “filosofía conversación”. Grice ha
estudiado con detalle la influencia de la intención del hablante en el
contenido y significado del lenguaje y, además, ha profundizado de manera
especialmente novedosa en el análisis de las reglas que los hablantes mantienen
de manera implícita o explícita en cualquier conversación y que resultan
esenciales para que el lenguaje pueda funcionar como tal y tenga sentido. En
este punto son especialmente interesantes sus investigaciones sobre el
principio de cooperación. Las presuposiciones implicadas en la conversación,
las implicaturas conversacionales, etc.




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